LA PLAZA

Tres exquisitas recetas de cuchareo

Coge tu cuchara y deja el plato lo más limpio posible. Te proponemos un exquisito menú con tres platos para mojar pan.

¡Cómo nos gusta el cuchareo! Si es que vemos una olla y nos falta tiempo para meter la cuchara. ¿Cuál es tu guiso favorito? En este artículo te proponemos tres recetas para chuparse los dedos.

 

Todas para comer con cuchara. Toma nota y métete ya en la cocina.

 

Garbanzos con langostinos

 

Comenzamos con todo un clásico. Un plato que por más que comamos desearemos más y más. Sencillo y delicioso. Apunta ingredientes, que empezamos. Para preparar esta receta necesitas medio kilo de garbanzos, 400 gramos de langostinos, una cabeza de ajo y otros cuatro dientes para el sofrito, una cebolla grandecita y un pimiento rojo o verde, al gusto. Además, compra un tomate rojo madurito, una hoja de laurel, un poco de pimentón dulce, perejil, aceite de oliva, sal, pimienta y una rebanada de pan.

 

Los garbanzos deben estar en remojo desde la noche anterior. El primer paso es dejar listos los langostinos. Se pelan en crudo y se apartan las cabezas y las cáscaras, que se ponen a cocer en agua unos diez minutos. Cuando esté listo el caldito, cuélalo. No olvides aplastar las cabezas para que suelten todo el jugo y añadir agua si fuese necesario. Debe salirte un litro de caldo. Ese caldo y un poco más de agua es la base en la que debes poner a cocer los garbanzos junto a la hoja de laurel y la cabeza de ajos, que se mete con un corte a cuchillo a su alrededor.

 

Mientras se hacen los garbanzos puedes ir dorando una rebanada de pan en una sartén y los dientes de ajo partidos por la mitad. Retira cuando esté listo y en ese aceitito sofríe cebolla, pimiento y tomate. Cuando reduzca incorpora el pimentón y pasa todo por la batidor con los ajos fritos y el pan. Si los garbanzos están tiernos, incorpórales esta mezcla y deja que hiervan cinco minutos. Por último, añade perejil y los langostinos y deja un minutito más. Deja en reposo tapado para que se terminen de hacer los langostinos y sirve calentito. ¡Sabor!

 

 

Estofado de pulpo y patatas

 

Para esta receta necesitas un kilo de pulpo cocido, un par de patatas grandes, media cebollita, un tomate rojo pelado, una hoja de laurel, cuatro dientes de ajo, perejil picado –un par de cucharadas–, un poco de pimentón dulce, un cuarto de cucharada pequeña de pimentón picante, caldo de pescado, aceite de oliva, sal y pimienta. ¡A trabajar!

 

Empieza cortando el pulpo en rodajas gruesas quitándole la piel exterior. Luego prepara un sofrito con los ajos picados, el laurel y la cebolla. Cuando esté listo añade el pimentón dulce y picante y al momento el tomate pelado y triturado. Pela las patatas y córtalas en cachelos, es decir, con un ligero corte y arrancando cada trozo con fuerza. Añade el pulpo al sofrito cuando esté espeso, un par de vueltas y añade el perejil, las patatas y el caldo de pescado. El guiso estará cuando las patatas estén tiernas. Deja reposar diez minutos y sirve en caliente. ¡Éxito asegurado!

 

Lentejas especiadas

 

Cerramos con una receta original, unas lentejas al estilo hindú. Aromáticas y un poco picantes. Necesitas 400 gramos de lentejas, una cebolla, un par de ajos pelados y machacados, una cucharada pequeña de jengibre molido, otra de curry en polvo y otra de comino molido. Sigue con dos bayas de anís estrellado, una cucharadita de cúrcuma, cilantro fresco en hojas, 80 mililitros de aceite de girasol, laurel, una penca de apio, una puntita de cayena y caldo de verduras. ¿Listo?

 

Pon en una cazuela de gran tamaño un fondo de aceite con la hoja de laurel, la cebolla, los ajos picados y el apio también troceado. Cuando veas que doran, añade las lentejas y el caldito de verduras hasta que les cubra. Añade las bayas y el resto de especias y remueve. Todo debe estar a fuego lento y hay que vigilar el nivel de caldo, incorporando más cuando sea necesario. La cazuela se tiene que mover en vaivén si quieres que no se te rompan las lentejas. Cuando esté listo deja reposar diez minutos y espolvorea cilantro fresco por encima justo antes de servir.

 

Ya solo te falta el delantal y la cuchara. Saca brillo a las ollas, que toca darles trabajo. ¡Vamos, cocinillas!