LA PLAZA

Pez espada, a todos agrada

Un pescado ideal para niños, por su textura y sabor suaves. Pero el pez espada es mucho más y te ayudamos a descubrirlo.

¿Cómo es la cara que se le queda a tu niño cuando se entera de que hay pescado en casa para comer? Te aseguramos que eso con el pez espada no pasa. Su textura es muy similar a la carne e incluso cuando se fríe desprende un olor parecido al de la ternera. Una forma deliciosa de ir introduciendo este tipo de alimentos en los más pequeños. Así que en este artículo nos hemos propuesto hablar de eso, de uno de los pescados más apetecibles de cuantos lucen en los mostradores de La Plaza de DIA: el pez espada.

 

¿Sabías que el pez espada es uno de los peces más rápidos que existen? Es curioso, puede alcanzar los ochenta kilómetros por hora. Además, posee mucha fuerza. Consigue el alimento nadando entre grandes bancos de peces y golpeándolos con su pronunciada boca o espada. Tras aturdir a sus presas se pega un gran festín. El ejemplar más grande capturado medía casi cinco metros, pesaba 536 kg y fue pescado en Chile en 1953 por Lou Marron. Por encima están los marlines negros, que han llegado a superar los 700 kg.

 

Propiedades del pez espada

 

Como casi todos los pescados, el pez espada está repleto de nutrientes saludables para nuestro organismo. Posee aproximadamente unos cuatro gramos de grasa por cada cien gramos de producto. No tiene muchas proteínas, pero las que tiene son de alto valor biológico. Destaca por contener un gran ramillete de vitaminas, como la A, la B3, la B6, la B9 y la B12, aunque sobre todo tiene mucha vitamina D. También contiene minerales como fósforo, potasio, magnesio, hierro y sodio.

 

Su gran contenido en fósforo hace que nuestros huesos y dientes se mantengan fuertes. Este mineral también mejora la salud cerebral y nuestra resistencia al cansancio físico. La vitamina D fortalece el sistema inmunitario, la A es buena para la vista y para la reparación de tejidos y la B3 para el sistema circulatorio y el control del colesterol. Por si todo esto fuese poco, también tiene ácido fólico, fundamental para el desarrollo del feto en los embarazos. 

 

Diferencias entre el emperador y el pez espada

 

Hay dos ejemplares que se parecen mucho, pero que no son lo mismo. Hablamos del pez espada y el pez emperador. Al corte es complicado distinguirlos. El espada es de mayor tamaño, sobre todo las hembras, que pueden alcanzar los 140 kilogramos de peso. En grandes superficies no es fácil encontrar al emperador, pues es un pescado más de lonja si se compra fresco. El pez espada es más económico y tiene un sabor menos pronunciado. También pugna por ser una carne similar la del cazón y es fácil confundirlo con los anteriores.   

 

El pez espada en la cocina

 

Cuando estés por La Plaza de DIA no dejes de pasar por la pescadería. Siempre encontrarás productos frescos y de temporada. Uno de estos puede ser el citado pez espada. Para elegir una buena pieza te tienes que fijar en su piel. Tiene que estar brillante, como si estuviese húmeda. Lo más habitual –dado el tamaño de este animal– es encontrártelo tanto en lomos como en rodajas. Es una buena opción para consumo en familia, pues sus espinas se retiran con suma facilidad y su carne se adapta a multitud de tipos de cocinado.

 

¿Cómo podemos meterle mano? Queda muy sabroso –por su grasita– cocinado a la parrilla o a la plancha, sin demasiados aderezos. Eso sí, cuidado con cocinar demasiado la carne, pues se reseca con facilidad y puede quedarte algo dura. Este problemilla se elimina si optas por acompañarlo de una buena salsa o vinagreta.

 

En el País Vasco es común cocinar el pez espada con una salsita verde elaborada con guisantes, cebollita, perejil y ajo. En Andalucía, sobre todo en Córdoba, es fácil encontrarlo rebozado con una salsa de tomate y cebolla. En zonas del Mediterráneo también se fríe el pescado y se acompaña de una salsa hecha con tomate, vino blanco, cebollita, aceite de oliva, laurel, tomillo y zumo de limón. Y en Túnez lo hacen de forma original, con una salsa de almendras. ¡Para chuparse los dedos!

 

Estamos seguros –no, segurísimos– de que no volverás a ver con los mismos ojos al pez espada. Así que ya lo sabes, cuando vayas a la pescadería en La Plaza de DIA no lo dudes y llévate unas cuantas rodajas para prepararlas en casa. ¡En la cocina, comida sana y divina!

 

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