LA PLAZA

Naranja sanguina en tu cocina

De sabor dulzón y color rojo sangre. Una fruta tan curiosa como exótica. ¿Te apetece un zumo de naranja sanguina? Sano y natural.

Si hay algo que nos vuelve locos al entrar en cualquier establecimiento de La Plaza de DIA es el colorido de la fruta y la verdura de temporada. Si ya lo dice el refrán: de temporada, la que más agrada. Nos encanta disfrutar de verdes, amarillos, naranjas, morados y rojos intensos. Un arcoíris de color, aroma y sabor. Y hablando de colores, hay uno muy especial, el de la naranja sanguina. ¿Cómo? ¿Que aún no conoces esta variedad de naranja? Tenemos la solución. No pierdas puntada y toma nota, porque desde este momento solo vas a tener ojos para la sanguina.

 

Algunas curiosidades

 

De origen incierto, son muchos los que sitúan el nacimiento de esta fruta en Asia, concretamente en la zona de China. De ahí pasó a Italia, donde su consumo es muy común. Tanto que la variedad Arancia rossa, de Sicilia, es casi una religión. Nace por una mutación de la naranja dulce y lo hace de forma natural. Genética pura y dura. Los pigmentos se activan con el frío de la noche y eso hace que en ocasiones un mismo árbol ofrezca variedades y coloraciones diferentes. Curioso, ¿verdad?

 

¿Cómo usamos las sanguinas?

 

El uso más aceptado de las naranjas sanguinas no es otro que el de su consumo fresco. Los más antiguos del lugar recordarán hacer un pequeño agujero en la naranja con el dedo pulgar y apretar con la mano la fruta mientras introduces el jugo en la boca. Y es que el llamativo color y su apreciado sabor hacen que sea una naranja especialmente indicada para tomar en zumo. Con este tipo de naranja también se preparan jaleas, helados y mermeladas. Y la alta cocina también la ha introducido en su recetario como acompañamiento en ensaladas y aliños aromáticos y coloridos.

 

Variedades de naranjas sanguinas

 

No solo hay un tipo de naranjas sanguinas. ¡En absoluto! Podemos encontrarnos con el sabor intenso de la conocida como Doble fina, o la Maltaise, que apenas tiene semillas y su sabor aporta un toque ácido muy curioso. La variedad Moro presenta una pulpa cuyo color varía entre el amarillo y el burdeos. Una de las más conocidas es la Sanguinelli, con vetas rojas y un jugo rojo muy potente de sabor dulzón. Finalmente la Sanguinello, que tiene un color menos fuerte, pero un aroma muy agradable. Además está la Washington, que sin ser sanguina es similar. Su cáscara no es rojiza, pero sí su pulpa.

 

Propiedades de las naranjas sanguinas

 

Como cualquier fruta o verdura, la naranja sanguina tiene numerosas propiedades. Al igual que otros cítricos, esta variedad de naranja presenta una fuerte presencia de vitamina C. Recordemos que es una antioxidante natural y que nos protege de resfriados, muy comunes en época de frío. Quizá no lo sabías, pero esta vitamina sirve para crear dopamina, un neurotransmisor que tiene como objetivo mejorar nuestra salud mental. Además, nuestro organismo no tiene capacidad para generar vitamina C, por lo que es imprescindible ingerirla a través de los alimentos.

 

Pero no solo de pan vive el hombre, ni solo de vitamina C lo hace la naranja sanguina. También contiene antocianina –compuesto que le da su peculiar color­–, un fuerte antioxidante, que además protege de los rayos ultravioletas. Y sí, en invierno también tenemos que protegernos del sol, no es algo exclusivo del verano. ¿Sabías que en invierno disminuyen los rayos ultravioletas tipo B y aumentan los de tipo A? Estos son los responsables del envejecimiento de la piel.

 

Además de esto, las sanguinas tienen mucha vitamina B9, que conocemos como ácido fólico. Es una vitamina fundamental para el correcto desarrollo del feto, por lo que esta fruta está muy indicada para embarazadas. La B9 también te protege de enfermedades que atacan tu corazón. ¡Salud y bienestar con naranjas sanguinas!

 

Cuando vayas a La Plaza de DIA y veas naranjas sanguinas, ¡ni lo dudes! Echa unas cuantas a la cesta y disfruta de su maravilloso sabor en casa. ¡Qué poco cuesta comer bien!