LA PLAZA

Al rico cogollo de lechuga

Un alimento que tomas muchas veces y del que seguro aún te quedan cosas por descubrir. ¿Sabías que los cogollos reducen los niveles de colesterol?

No nos engañemos. De forma habitual consumimos cogollos de lechuga cuando queremos limpiar nuestro organismo. Una cena tras una comida copiosa o la vuelta de vacaciones para regular de nuevo nuestra dieta tras los excesos del verano. Eso está bien, claro que sí. Sin embargo, ¿sabrías decirnos qué propiedades tienen los cogollos? No te preocupes, para eso estamos nosotros. Te contamos muchas curiosidades y detalles sobre esta maravillosa verdura y además te ayudamos a preparar una receta deliciosa.

 

Suena bien, ¿no? A ver cómo sabe.

 

Propiedades de los cogollos

 

¿Para qué son buenos los cogollos? Para muchas cosas. Verduritas de hoja verde con muchas vitaminas, para que los niños crezcan fuertes y sanos. Contienen fibra, que regula nuestro tránsito intestinal y nuestros niveles de azúcares en sangre. Esta fibra consigue que no absorbamos toda la grasa de los alimentos. Mejoran nuestra digestión y facilitan la función del hígado. Además, apenas tienen calorías y funcionan muy bien para acabar con la retención de líquidos. Pero esto no es todo, claro que no. También poseen antioxidantes, que mejoran la actividad de tus células. ¡Cuerpo sano, sanísimo!

 

Diferenciando los cogollos

 

Aunque a simple vista parezcan hojas de lechuga normal y corriente, los cogollos tienen sus particularidades. Por ejemplo, son de tamaño pequeño, con las hojas de la parte exterior de color verde muy vivo y de tonalidades amarillentas en las interiores. Su sabor es muy intenso, con un toque ácido que los hace muy especiales. Combinan muy bien con vinagretas fuertes, anchoas, bonito y similares. En España, la variedad más conocida es la de Tudela, tan sabrosa como apreciada.

 

Su época de mejor consumo va desde el otoño hasta la primavera. Vamos, que puedes disfrutar de los cogollos durante casi todo el año. La mejor manera de consumirlos es en crudo, cuando tienen todas sus propiedades intactas, aunque es habitual comerlos de muchas otras formas. ¿Quieres ver alguna? Más allá de las formas tradicionales, queremos compartir contigo una receta refrescante y sorprendente.

 

 

Zumo de cogollos

 

¿Te hemos sorprendido? Esperamos que sí. Para elaborar este jugo de cogollos vas a necesitar un par de cogollos frescos y el zumo de un limón. ¿Ya está? Sí, fácil, ¿no? Casi tan fácil como su preparación. Separa en primer lugar las hojas de los cogollos y lávalas bien, ponlas luego en una licuadora e incorpora el zumo del limón al gusto. Dale al botoncito hasta que tenga la textura deseada y guárdalo en la nevera hasta el momento de servir.

 

Sin duda, una forma diferente de consumir fantásticos cogollos. Prueba también a mezclarlos en crudo con distintos tipos de quesos y mermeladas. O con atún o salmón, ¡riquísimos! Por supuesto en ensalada y también rellenos de una deliciosa ensaladilla. Si es que para gustos están los colores.

 

Esperamos que hayas aprendido cositas sobre esta verdura. ¿Por qué elegir solo un tipo de lechuga cuando hay tanta variedad? Disfruta de su sabor ácido y combínalo como mejor te apetezca. ¡Qué poco cuesta comer bien!